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¿Por qué cambia el deseo con la edad?

A medida que sumamos años, es normal que nuestro cuerpo y nuestra mente experimenten transformaciones. De la misma forma en que cambia nuestra energía o nuestro metabolismo, la sexualidad y el deseo también evolucionan.

Lejos de ser un problema, entender cómo y por qué ocurre esto nos permite disfrutar plenamente de nuestra vida íntima en cada etapa vital. Aquí exploramos los factores que influyen en los cambios de nuestro deseo con el tiempo.

Cambios hormonales

El factor más biológico detrás de los cambios en el deseo son las hormonas.

En las mujeres: La perimenopausia y la menopausia traen consigo una disminución de estrógenos y testosterona. Esto no solo puede reducir la libido de forma química, sino que puede causar síntomas físicos (como sequedad vaginal) que hagan el sexo menos confortable.

En los hombres: A medida que envejecen, los niveles de testosterona disminuyen de forma gradual (lo que algunos llaman andropausia). Esto puede resultar en un deseo menos intenso o en la necesidad de mayor estimulación física.

Factores psicológicos y emocionales

El tiempo trae experiencia, pero también nuevas responsabilidades.

Lo negativo: El estrés laboral, la crianza de los hijos o las preocupaciones financieras pueden ocupar toda la capacidad mental, dejando poco espacio para el erotismo.

Lo positivo: Muchas personas experimentan un *aumento* en la calidad de sus relaciones íntimas. Con la edad suele venir una mayor confianza en el propio cuerpo, mejor comunicación con la pareja y un conocimiento más profundo de lo que realmente nos da placer.

Salud física y medicamentos

El estado de salud general tiene un impacto directo en la libido. Condiciones como la hipertensión, diabetes, obesidad o fatiga crónica pueden afectar la respuesta sexual. Asimismo, ciertos medicamentos (especialmente antidepresivos y tratamientos para la presión arterial) tienen como efecto secundario comprobado la reducción del deseo.

Cómo adaptarse y mantener la llama encendida

Que la pasión arda de forma diferente no significa que se apague. Para mantener una vida sexual rica a lo largo de los años:

1. Prioriza la intimidad: A veces, el deseo no es espontáneo (deseo reactivo). Programar momentos de conexión y caricias puede encender la chispa.

2. Usa apoyo físico: El uso de lubricantes de alta calidad u otros productos potenciadores puede contrarrestar los cambios biológicos.

3. Explora nuevas formas de placer: La penetración no es la única vía. Explorar masajes, juguetes y nuevas fantasías puede hacer maravillas en una relación madura.

El cambio es inevitable, pero con la mentalidad correcta y comunicación abierta, el deseo puede transformarse en algo mucho más profundo y satisfactorio.

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